El Domingo de Ramos marcó el inicio de la Semana Santa. La alegría de Jerusalén se hizo visible en la plaza Virrei Amat, que desde las primeras horas, se llenó de familias, niños, jóvenes y feligreses que acudieron con sus palmas y sus ramos de olivo para recibir la tradicional bendición.
Los asistentes reunidos entorno al rector, Mn. Pere Montagut junto con Mn. Agustín Villalba y el diácono Mn. Eduard Mata, alzaron sus ramas y sus palmas, mientras se proclamaba la bendición. Este gesto, nos invita a acoger a Cristo con un corazón dispuesto a acompañarlo en los días que nos conducen hacia la Pascua.
Tras la bendición, la comunidad parroquial inició la procesión hacia el templo, mientras la música sacra, invitaba al recogimiento.
Una vez en la parroquia, se celebró la Eucaristía del Domingo de la Pasión, que nos introduce en el misterio central de la fe cristiana: la entrega, muerte y resurrección del Señor.
La celebración fue ejemplo visible de unidad y vida comunitaria, en la que la fe compartida se hizo presente un año más, recordándonos que la Semana Santa, además de una arraigada tradición, es también un camino espiritual que como parroquia, recorremos juntos.
El vídeo que a continuación podrán acceder ofrece algunos momentos de cómo se vivió la bendición de los ramos y la participación de los fieles en la celebración.
¡Muchas gracias a todos!