Palabras de bienvenida del Sr. Agustín García, miembro del consejo económico parroquial, pronunciadas en la celebración eucarística del Domingo 28 de septiembre de 2025, día en que Mn. Pere Montagut iniciaba el ministerio de Párroco de Santa Eulalia de Vilapicina.
Querido Rector:
En este día tan importante, en el que toma posesión de esta parroquia como Rector, queremos dirigir unas breves palabras todos los aquí presentes para darle nuestra más cariñosa bienvenida a la parroquia y expresarle nuestro cariño y nuestro afecto para que, ya desde el primer día, pueda sentirse acogido y querido por todos nosotros.
Por nuestra parte, le recibimos con la ilusión y la esperanza de encontrar en usted el amigo y el padre espiritual que nos vaya ayudando a vivir cada día un poco más cerca de Dios.
Y en este sentido, querría aprovechar la ocasión para animar a los aquí presentes a dar muchas gracias a Dios por tener sacerdotes que, y como los otros sacerdotes que están en esta parroquia, han decidido poner su vida y su ministerio sacerdotal al servicio de todas las personas que podamos necesitarlos. Creo que esto es una cosa que quizá nunca valoramos y agradecemos lo suficiente… Por eso hoy queremos decirle a usted y a los otros sacerdotes de esta parroquia: ¡gracias y mil veces gracias!
Yo llevo más de 50 años viniendo por esta parroquia y he sido testigo de unos cuantos cambios de Rector. Y cada vez sucede lo mismo: nos da pena la marcha del rector que hay en ese momento, porque le habíamos cogido cariño, y al mismo tiempo tenemos la incertidumbre de cómo será el que lo va a sustituir…
Pue bien, el resultado del cambio siempre es positivo, siempre salimos ganando, porque el nuevo rector viene cargado de ilusión y, con sus aportaciones y nuevas formas de hacer las cosas, le da un nuevo dinamismo a la vida de la parroquia y hace que nos volvamos a ilusionar también con el cambio y nos planteemos nuevas formas de ayudar en la parroquia o a personas a las que podemos ser útiles.
Y en el caso de Mn. Pere Montagut, creo que esto va a resultar muy fácil porque ya, a primer golpe de vista, se le ve una persona buena, cercana y amable.
Me han pedido que diga estas palabras de bienvenida y me tomo la libertad de decirle en nombre de todos los aquí presentes:
Que cuente ya, desde hoy mismo, con el aprecio y el cariño de todos nosotros. Que ésta es la mejor parroquia. Que desde hoy mismo se va a sentir como en su casa.
Queremos que nos diga las cosas claras para ayudarnos a ser cada día mejores cristianos y a poner los medios para aprovechar todos los acontecimientos de nuestra vida para demostrar nuestro amor a Dios y a las personas que tenemos a nuestro lado…en fin… ¡Ha sido una suerte para usted y para nosotros! Y aunque reconozco que a mí no me gustan los aplausos en la iglesia, en este caso sí que quiero pediros que nos pongamos en pie y le demos un cariñoso y largo aplauso de bienvenida a nuestro nuevo Rector.
¡Bienvenido a su casa, Mn. Pere!
Palabras de Mn. Pere Montagut como respuesta a la bienvenida de los feligreses como párroco de Santa Eulalia de Vilapicina.
En el nombre del Señor me presento entre vosotros, comunidad parroquial de Santa Eulalia de Vilapicina, a la que me envía mi Obispo y Pastor de nuestra Archidiócesis, el Cardenal Juan José.
Doy gracias a Dios por llegar aquí para serviros y poder hacerlo como lo hace el párroco a imagen de Cristo Pastor de su Pueblo. Este servicio no es otro que el de presidir esta familia en la fe mediante el culto a Dios, la siembra de su Palabra y la guía del rebaño que ha sido conquistado por la Sangre preciosa de Cristo. De este modo, a través de sus sacerdotes, es el mismo Resucitado quien nos conduce a todos hacia los pastos verdaderos.
Los días que llevo entre vosotros ya he podido percibir vuestra acogida y afecto. Una parroquia viva y familiar que se remonta a los primeros tiempos de la Iglesia con párrocos y vicarios, sacerdotes y diáconos, feligreses de aquí, del resto de España y de las hermanas tierras de Hispanoamérica. Son muchos los que han dado lo mejor de sí mismos para que la parroquia sea lo que es hoy y ahora estamos nosotros para que siga creciendo bajo el cayado del único Pastor que es Cristo, Víctima y Sacerdote eterno.
Mn. Ignasi se ha ido al Seminario y yo vengo del Seminario. Le agradezco todas las atenciones que ha tenido estos días para hacer más llevadera mi llegada a la parroquia. Si Dios quiere ya tendremos ocasión de saludarnos y conocernos mejor. Me encomiendo a la fortaleza y pureza de la mártir Santa Eulalia, nuestra patrona y titular, tan querida en nuestra Ciudad y por los barceloneses. Pedid en vuestras oraciones que sepa ser transparencia de la paternidad del Corazón de Jesús e imagen de la maternidad de la Iglesia por medio del Corazón Inmaculado de la Virgen María.
¡Qué bueno es el Señor! ¡Misericordioso y fiel! ¡Bendigamos su Nombre por siempre! ¡Sirvamos al Señor con la semilla de la alegría! ¡Con corazón mariano! ¡Dispuestos al martirio -si llega el momento- para testimoniar, con humilde fe, lo que vale más que la misma vida! Y trabajemos en la Iglesia para la salvación de todos. ¡Ya soy vuestro párroco, este es mi barrio y vosotros mi familia!
Mn. Pere Montagut


