El pasado 18 de enero, día de la Infancia Misionera, nuestra parroquia vivió un momento de gran alegría con la promesa y bendición de los tres primeros miembros del nuevo grupo de acólitos.
Al final de la misa, los niños se comprometieron a servir con fidelidad el altar de la Eucaristía, amar el Corazón de Jesús, responder con generosidad si un día Dios los llama al sacerdocio, participar al menos en una misa dominical y dar buen ejemplo cristiano entre sus amigos.
Sus familias y los feligreses siguieron el gesto con emoción y agradecimiento. Tras la celebración, muchos se acercaron a felicitarlos por su entrega y disponibilidad.
¡Que el Señor acompañe su camino y fortalezca su deseo de servirle con alegría!


devoción durante la ceremonia en nuestra parroquia.


